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Autoexploración testicular: así se debe hacer

Una autoexploración testicular nos permite detectar cambios en los testículos para una diagnóstico precoz y una actuación más rápida ante una posible patología. Nuestros expertos urólogos en Barcelona del Instituto Català de urología i nefrología, te explican cómo se debe hacer a continuación.

Anatomía del testículo

Antes de comenzar, conviene conocer la anatomía de la zona, puesto que deberemos palpar por separado las 4 estructuras que componen el testículo. Estas son:

  • Cordón testicular: es un conducto que contiene nervios, sangre, vasos linfático y el vaso deferente, por el que se transportan los espermatozoides. Va desde el abdomen al testículo y se conecta con el testículo en el escroto (saco externo).
  • Epidídimo: es una estructura alargada y redondeada que va desde un extremo al otro del testículo, cuya función es recolectar los espermatozoides. 
  • Testículo: su forma habitual es similar a la de un huevo y su objetivo es almacenar las células que forman la testosterona y los espermatozoides.
  • Hidátides: se trata de restos embrionarios que se encuentran en el testículo y carecen de función.

Cuándo realizar la autoexploración testicular

Esta exploración debería ser realizada por todos los hombres, especialmente en edades comprendidas entre los 20 y los 40 años (edad en la que el riesgo de cáncer testicular es mayor), cada dos meses aproximadamente. Además, esta revisión es importante para aquellos que han tenido algún tumor en los testículos o tiene antecedentes de problemas en esta zona.

Preparación para la autoexploración testicular

Para llevar a cabo la autoexploración testicular, es recomendable:

  • Estar relajado y de pie, porque es en esta posición donde se aprecian mejor las diferencias entre los testículos.
  • Que la piel del escroto se encuentre relajada. Una opción para que sea así es efectuando la autoexploración durante o después de la ducha.
  • Que el lugar tenga una temperatura cálida para evitar que el escroto se contraiga, dificultando así el reconocimiento de las distintas zonas.

Pasos para la autoexploración testicular

Palparemos las 4 estructuras sirviéndonos de las yemas de los dedos índice y pulgar, o índice y corazón, de ambas manos. Además de explorar las zonas, también deberemos fijarnos en el color de la piel del escroto y en si esta ha sufrido variaciones.

1.- Cordón testicular:

  • Tocar el cordón de cada lado colocando los dedos de modo que el cordón quede entre ellos (a modo pinza pero sin presionar).
  • Comparar la asimetría de ambos lados.
  • Buscar posibles bultos en el conducto o bien aumentos de tamaño.
  • Por último, deslizar el cordón suavemente entre los dedos hasta conseguir palpar el conducto deferente. Este tiene el grosor de la carga de un bolígrafo, es duro y no debe doler al ser presionado.

2.- Epidídimo:

  • Es una estructura alargada que recorre el testículo y tiene el grosos de un lápiz.
  • Explorar con ambas manos, deslizando los dedos a lo largo de su trayecto, teniendo precaución porque una manipulación repetida puede ocasionar dolor.
  • Buscas posibles quistes, puesto que es una zona propensa a ello, sobre todo en la zona superior del testículo. Estos quistes suelen ser formaciones redondeadas que se encuentran fuera del testículo, las cuales deben ser consultadas con un especialista.

3.- Testículo:

  • Explorar con las dos manos, comenzando por inmovilizarlo cogiéndolo por los dos extremos.
  • Una vez cogido el testículo, apretar y desplazarlo entre los dedos en busca de deformidades o abultamientos en su superficie.
  • Se debe tener en cuenta que es normal que un testículo sea más grande que otro y este más bajo.

4.- Hidátides:

  • Se sitúan muy próxima a la parte superior del testículo y su tamaño puede ser muy variable.
  • Cuando son pequeñas se palpan como un puntito duro o, si son de mayor tamaño, como guisantes. Estas formaciones son muy móviles y se desplazan hacia los lados si las intentamos desplazar.
  • Valorar si son dolorosas o de color negro.

Signos de alarma: problema testicular

Tras realizar la exploración, se debe consultar a un especialista si se detecta alguno de estos síntomas o alteraciones:

  • Bultos pequeños y duros.
  • Aumento o gran diferencia en el tamaño de los testículos.
  • Dolor o sensibilidad al palpar.
  • Variaciones en la textura o el color de la piel.
  • Dolor en el bajo vientre o la ingle.
  • Sensación de pesadez en los testículos.
  • Dolor intenso y brusco en los testículos.

Si presentas alguno de estos síntomas o desear realizar una revisión, en ICUN contamos con expertos andrólogos en Barcelona para poder asesorarte. No dudes en pedir cita, o consúltanos sin compromiso.

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