detectar la fimosis

Circuncisión: una solución definitiva a la fimosis

La detención de la fimosis puede traer consigo la realización de la circuncisión, una intervención quirúrgica que permite la exposición total del glande. Veamos qué es la fimosis, cómo detectarla y en qué consiste y cuándo se lleva a cabo la circuncisión.

 

Qué es la fimosis

Tras el nacimiento, una de las pruebas rutinarias que se realizan a varones consiste en comprobar la retracción del prepucio para ver si el glande queda al descubierto. Si esto no sucede, nos encontramos ante un prepucio demasiado estrecho y se establece el diagnóstico de fimosis. Esta anomalía, aunque puede corregirse con el desarrollo, impide una correcta higiene del pene, lo que puede ocasionar la aparición de infecciones, y, en edades adultas, puede dificultar las relaciones sexuales, provocando que estas sean dolorosas y, por tanto, menos placenteras.

Tanto si la fimosis aparece de forma congénita como si se produce en otras etapas de la vida, causada por balanopostitis sucesivas (inflamaciones del glande y del prepucio) o por infecciones o traumatismos, el examen por parte de un especialista deberá determinar el tipo de fimosis, pudiendo ser:

  • Fimosis puntiforme. El estrechamiento del prepucio solo se sitúa en la parte del orificio, dificultando la micción.
  • Fimosis cicatricial. La piel del exterior del orificio se endurece o engrosa.
  • Fimosis anula. Aquellas que no se incluyen en los dos tipos anteriores.

 

¿Cómo detectar la fimosis?

La única forma de detectar la fimosis es tratando de retraer la piel que recubre el glande del pene. Si no es posible ver completamente el glande, existe fimosis. Esta verificación se realiza por el pediatra durante los 5 primeros años de un niño, pero no olvidemos que también puede aparecer en edades más avanzadas.

¿Qué problemas pueden surgir al tener fimosis?

Entre las consecuencias más frecuentes de la fimosis podemos encontrar:

  • Dificultad para orinar.
  • Coitos dolorosos.
  • Infecciones producidas por una mala higiene.
  • Glande inflamado.
  • Aparición de adherencias.

Circuncisión: el tratamiento para la fimosis

Pese a que es posible que se prescriban pomadas con corticoides en un principio, especialmente en niños muy pequeños, como tratamiento de la fimosis (producen que la piel se vuelva más fina y suave para facilitar la retracción del prepucio), el tratamiento más común es la circuncisión.

Esta cirugía suele efectuarse a partir de los 2 años de edad y consiste en un corte del frenillo que une el prepucio y la punta del pene, recogiendo el tejido por debajo del glande, y haciendo que este se vea totalmente expuesto. Es un procedimiento sencillo, rápido y seguro, que únicamente ocasiona molestias leves en los primeros días tras la intervención. Además, no produce problemas de erección ni de crecimiento del pene.

Efectos de la circuncisión

El procedimiento, como ya hemos mencionado, es muy seguro y suele aportar mayores beneficios para la salud que desventajas. Se debe tener en cuenta que la incidencia de complicaciones tras la cirugía es muy baja, pudiendo producirse de forma ocasional algún sangrado o una eventual infección.

En cuanto a los beneficios de la circuncisión tenemos:

  • Mejor higiene. La circuncisión hace que el acto del lavado del pene sea más sencillo.
  • Menor riesgo de infecciones urinarias.
  • Prevención de problemas penianos, es decir, de inflamaciones del prepucio o del glande.

 

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